Bauhaus lanzó su tercer álbum, The Sky's Gone Out, en octubre de 1982. Para promocionarlo, realizaron una breve gira por Norteamérica a finales de ese año, durante la cual demostraron estar en la cima de su carrera. En el escenario, fusionaron el arte escénico con la ferocidad del punk, plasmando su oscura visión con gran intensidad ante el público. Sus actuaciones rebosaban dramatismo, urgencia y la constante sensación de que todo podía derrumbarse —o estallar— en cualquier momento.