María Vera relata en prosa poética cómo lo salvaje y lo instintivo del ser humano sale a la salvaje y lo instintivo del ser humano sale a la luz ante el dolor: la fiereza del animal herido. Luz ante el dolor: la fiereza del animal herido.«De niña jugaba dentro de la piscina hasta que mis labios seteñían de azul violáceo. Hacerse mayor es decidir pintarlos derojo para tapar todo ese frío. Para que no se transparente larasgadura, lo humano, la fragilidad, la sombra. Pero esta hambre,¿cómo se oculta?». Los protagonistas principales de esta obrason los instintos, aquellos que nos condicionan, reductos de nuestra animalidad, pero también los que nos divierten, los que nos invitan a seguir apostando a este juego peligroso de vivir.