De tanto mirar el interior del cuerpo, la sangre, lostejidos y órganos, sus células y líquidos, hemos dejado de mirar al exterior, los elementos con los cuales interrelacionan las personas. Pero aquello que hayfuera de nosotros, a nuestro alrededor, nos condiciona, nos empuja y nos transforma, con mayor contundencia de lo que ocurre dentro. En la Medicina Cuántica lainteracción entre observador -médico o terapeuta- yobservado -paciente- es clave para la resolución de las enfermedades, lo mismo que la afinidad o similitudque existe entre el enfermo y aquello que va a recibir para curarse. Sería como dos personalidades que sefunden, se ayudan y se comprenden -hay una afinidad-, estableciéndose de inmediato el principio de Concordancia (ponerse de acuerdo), algo que solamente puededarse en organismos similares. No hay nada así en unmedicamento, un elemento químico inerte y sin alma,sin intención, sin información, ni cadenas de ADN. Todos los organismos vivos de la naturaleza están compuestos de los mismos elementos y se rigen por los mismos principios de supervivencia: adaptación, cambio ycolaboración, las plantas medicinales siguen el mismoesquema.