Krupa sostuvo con sus tambores tanto a grandes big bands de jazz como a pequeños y medios formatos de banda, sea trío o sexteto, enriqueciendo siempre el esqueleto rítmico en que dibujaban los distintos instrumentos solistas, siendo él también un revolucionario en este terreno. Comenzando su carrera a mediados de los años 20, Krupa conoció todos los estilos de jazz desde el dixie y el swing hasta los desarrollados hard, bebop y progresivo de los 60. En formato de sexteto y trío, 5 clásicos de los años 50.