El colectivo de Pittsburgh ofrece positividad para sentirse bien. Actuaciones empapadas de sudor que pasan ágilmente por el blues, el soul vintage y el rock. La banda está unida en el deseo de fomentar la elevación espiritual. Al frente se encuentra Clinton, un carismático líder con una dinámica expresiva que atraviesa sin esfuerzo del blues a las melosas baladas.