¿Qué distancia hay entre el anarquismo y la academia? ¿Y entre la antropología y el anarquismo? Estas preguntas son comprensibles en la medida en que, como ha afirmado David Graeber, el ámbito académico se basa en una separación entre la teoría y la práctica que choca con la importancia para el anarquismo de la relación entre práctica y pensamiento, y entre fines y medios.