La ciudad es un campo de batalla. Un artista callejero lanza desafíoscomo si fueran bombas. El único arte posible es un ajuste de cuentas. Unencargo editorial pone a Alejandra Varela, especialista en arte urbano,tras la pista de Sniper, un reconocido artista del grafiti, promotor deacciones callejeras al límite de la legalidad algunas de ellas conresultados fatales del que casi nadie ha visto jamás el rostro ni conoceel paradero. La búsqueda conducirá a la protagonista de Madrid a Lisboa,y de ahí a Verona y Nápoles en su intento por descifrar cuál es elobjetivo al que apunta la mira mortal del cazador solitario. Elfrancotirador paciente es un thriller que apasiona, un formidable duelode inteligencias, un juego al límite entre perseguidor y presa. Porqueel tiempo no es lo más importante cuando quedan cuentas pendientes.