Este es un álbum inusual en el catálogo de Ornette Coleman, y uno que pasa por alto a la mayoría de los críticos. Sin embargo, es una visión única de la forma de trabajar de los pioneros del 'free jazz' a principios de los 70. Grabado en su gran loft en el centro de Nueva York, que inspiró toda una escena de músicos experimentales que no podían tocar en lugares establecidos.