Incluso hoy, más de setenta años después de su muerte, George Ivanovitch Gurdjieff sigue siendo una figura enigmática. Su mensaje es una enseñanza profunda, recogida durante sus numerosos viajes a Oriente, a costa de inmensos sacrificios personales. Es un llamado a la evolución interior, que traza un camino para las generaciones actuales y futuras. El hecho de que Gurdjieff fuera compositor es notable, porque es raro que un maestro espiritual complemente su enseñanza con formas artísticas que son en sí mismas expresiones únicas y esenciales. Las danzas sagradas o 'Movimientos', así como las aproximadamente doscientas composiciones musicales que dejó, subrayan la importancia que concedía a la disciplina del cuerpo en movimiento y a la práctica espiritual ligada a las vibraciones sonoras. El repertorio de Movimientos representa un corpus establecido y en evolución, con música compuesta a lo largo de los años, desde las primeras piezas nacidas de la colaboración entre Gurdjieff y sus estudiantes y asociados, hasta las más recientes, que encarnan una tradición que sigue siendo siempre relevante y dinámica. Las piezas son interpretadas aquí por la violinista Anna Noferini y el pianista Luigi Cozzolino, quienes también arreglaron las canciones de este CD.