De maduración excepcional, este whisky escocés destaca por su graduación de 51,00 grados y su equilibrio perfecto entre notas frutales, especiadas y ahumadas. Ideal con quesos fuertes y en ocasiones especiales. Sirve a temperatura ambiente para disfrutar al máximo de su complejidad. Una elección sofisticada para paladares exigentes!