En el cementerio de Arrua Goia trece personas rodean la tumba en la que va a ser sepultado, en 1992, el levantador de piedras y boxeador José Manuel Ibar (Urtain). Nos lo cuenta Uzariel, un ser inmaterial que todo lo ve y todo lo oye, un ángel militar clarividente que narra tres historias interconectadas que suceden en un mismo espacio y a lo largo de cincuenta años, y que están vertebradas por varios secretos. En las tres el protagonista es Pedro, un pintor y coreógrafo retirado. Y es en estos dos personajes, Uzariel y Pedro, en los que se sustentan los hechos narrados. Las tres historias se entretejen y dejan avanzar el misterio que recorre a los protagonistas.