Marco Lòpez cumple una de las grandes ilusiones con este disco, a los quince formó un dúo con su padre y giró por los hoteles, restaurantes y bailes de salón de Mallorca. También ofrece unas interpretaciones con variadas pinceladas latinas y bailables para que el público pueda participar en sus actuaciones, que desde la muerte de su padre realiza en solitario o con su banda.