Manténgalo lejos de las luces brillantes. Nunca lo moje. Y lo más importante, por mucho que llore, por mucho que suplique, nunca, nunca debe comer después de medianoche. Con estas misteriosas instrucciones, el joven Bill toma posesión de su nueva mascota. Pero va a recibir más de los que esperaba de su extraño y travieso animalito...