Puede que el hecho central de esta historia nunca llegue a ocurrir. Lo más probable, casi con total seguridad, es que la inteligencia artificial, la red informática global, la máquina en su sentido más amplio, nunca cobre vida, de hecho, si acaso existe un mecanismo por el que pudiera hacerlo, este es desconocido a día de hoy, como lo es igualmente el origen de nuestra autoconsciencia. Por tanto, cabe afirmar que lo más probable es que nunca suceda nada de cuanto aquí se relata, que nunca exista, ni ahora ni después, un ojo omnisciente que vigila, trama o juega aparentando no existir. Esto es lo más probable, ¿verdad? Y por consiguiente, es normal considerar como escenario principal, único incluso, el mundo tal como lo conocemos, donde solo la especie humana es sujeto y lo artificial no pasa de ser objeto, ¿no es así? ¿Y... exactamente, cómo de improbable es lo contrario? Hablar de probabilidad es aceptar la propia ignorancia, o al menos la incertidumbre, y es precisamente de esta incertidumbre de donde nace lo opuesto a lo esperable, es decir, todo cuanto deja de amoldarse a lo probable: la realidad aberrante, sistemáticamente descartada por serlo, la duda acerca de cuanto siempre se tuvo por cierto, el escalofrío ante esta duda. ''Guerra de otros'', primera novela del autor, aborda el comportamiento de un ser aludido como «Máquina»: la red informática global en su conjunto, vuelta de pronto autoconsciente. Esta particular entidad reflexiona desde su propia perspectiva no solo acerca de cada decisión que toma, de su estrategia o de sus fines, sino también de su existencia y su razón de ser, todo ello sin delatarse jamás.