La trayectoria musical de César Guerra-Peixe (1914-1993) comenzó en la ciudad de Petrópolis (actual Río de Janeiro). Nació en una familia apasionada por la música, experimentó desde muy joven el contacto con diversos instrumentos y finalmente se decantó por el violín. Su transición de la interpretación del violín al interés por la composición comenzó cuando Guerra-Peixe conoció las ideas del escritor brasileño Mário de Andrade, en particular sus reflexiones sobre el nacionalismo musical brasileño en Ensaio sobre a música brasileira (Ensayo sobre la música brasileña). En Recife, capital del estado nororiental de Pernambuco, realizó trabajo de campo, asistiendo a espectáculos, entrevistando a músicos y anotando tradiciones folclóricas que se habían desarrollado orgánicamente entre generaciones de portugueses, africanos e indígenas del noreste de Brasil, culminando en la publicación de 1955 Maracatus do Recife, que traza la historia cultural del género musical maracatu a partir del folclore pernambucano. Una de las mayores aspiraciones del compositor fue crear una forma musical y una arquitectura musical general que se prestara a ser disfrutada y comprendida con facilidad.