Como nos expresa la misma Varvara: 'Händel nos ofrece una música que rebosa vida mundana, repleta de las alegrías y las tristezas de la Tierra, a veces casi brutal, pero tan hermosa'. En sus suites, Händel utilizaba las danzas tradicionales de la suite (la alemanda, la courante, la zarabanda, la giga), pero el contenido y el color de cada pieza son absolutamente únicos. En ocasiones detectamos los sonidos del órgano, en otras de instrumentos de viento y a veces música casi popular: sonidos, todos ellos, que transmiten un gran amor por la vida y la capacidad de disfrutarla. Nacida en Moscú, se formó en la Escuela de Música Gnessin y en el Conservatorio Estatal Tchaikovsky de Moscú con Mikhail Voskressensky y posteriormente en Hamburgo con Evgeni Koroliov. En 2006 fue galardonada en el Concurso Internacional Bach de Leipzig y en 2012 ganó el Primer Premio del Concurso Géza Anda de Zúrich.