La banda sonora de Harry Potter y el cáliz de fuego, compuesta por Patrick Doyle, introduce un tono más oscuro a la franquicia. Temas clave como 'Hedwig's Theme' y 'The Quidditch World Cup' capturan la emoción del Torneo de los Tres Magos. Nominada a un Grammy, la partitura fusiona nuevos temas con motivos familiares, realzando la profundidad emocional de la película.