Entre 2023-25 L.F.T. dividió su tiempo entre Hamburgo y Berlín dando forma poco a poco a la que se convertiría en su obra más ambiciosa. El resultado es Hell Was Boring, un álbum que se desarrolla como un sueño febril, una oscura historia sobre la vida, la muerte y los extraños espacios que las separan. L.F.T., alias del productor y multiinstrumentista alemán Johannes Haas, siempre se ha nutrido de la tensión: entre la urgencia punk y la precisión electrónica, entre la emoción cruda y la repetición mecánica. En Hell Was Boring; esas tensiones se intensifican. Inspirándose en el drama espectral de Bauhaus; el minimalismo melancólico de Linear Movement; el romanticismo futurista de Gary Numan e incluso la astuta arrogancia de Falco. El sonido se reduce a su mínima expresión: la batería retumba y vibra con la fuerza de una Roland TR-808, una TR-707 y una Korg KR-55, las líneas de bajo rugen con un Roland SH-101 y una Korg MS-20, fragmentos de guitarra atraviesan nubes de ruido de cinta. Todo se grabó en una grabadora de cinta; Teac Tascam 80-8; lo que le da a cada pista una calidez auténtica e imperfecta. Nada está pulido en exceso: L.F.T. quería que el oyente percibiera las asperezas, la crudeza, los momentos en que la música casi se desmorona. En el proceso, invitó a amigos y colaboradores a unirse al proyecto: Das Kinn, Rosaceae, Felix Kubin, Children Of Leir y Konstantin Unwohl.