Un encantador y discreto debut del productor francés Matthieu Beck, que se deja llevar por la sensación e instrumentación relajada, con mucha calidez y languidez como palabras clave. Partiendo de un Rhodes y una caja de ritmos, Beck se apoya en un elenco de estrellas -el ex bajista de Metronomy, Gabriel Stebbing, y la única e inigualable Laetitia Sadler.