Desde su triunfal estreno en enero de 1960, La fille mal gardée de Frederick Ashton ha sido considerada una de sus creaciones más felices. Se trata de una pieza encantadora, elegantemente interpretada, una historia de amor en un pueblo ambientada en el idílico paisaje de Constable de la imaginación de Ashton. Marianela Núñez y Carlos Acosta serían espectaculares en casi cualquier papel adecuado, pero como Lise y Colas son magníficos. William Tuckett y Jonathan Howells, en los papeles cómicos de Simone y Alain respectivamente, son igual de deslumbrantes y ambos muestran cierto genio para los golpes.