Dicen que lo importante es participar...Sí, claro, eso que se lo digan a una patinadora de élite.Para Mariya Vilamarín, llegar a lo más alto del podio es un sueño inalcanzable. Y lo peor es que la persona que laderrota una y otra vez es su propia hermana. Compaginar los estudios con una carrera deportiva, una madreexigente y esa rivalidad fraternal es una misión imposible.Por eso, cuando se le presenta la oportunidadde entrenar en otro país, Mariya decide dar un saltoal vacío y compartir pista con estrellas de su deporte. Quizás alguno de sus nuevos compañeros pueda ayudarla a brillar con luz propia...Pero para triunfar patinando tienes que sacrificar tu vida por el hielo. Ycuidado: un solo desliz puede cambiarlo todo.