El señor Gibson, médico déla pequeña localidad de Hollingford, es délos que opinan que «el mundo iría aceptablemente bien sin mujeres». Sin embargo, viudo, siempre pendiente de sus pacientes, apenas es capaz de cuidar de su casa y de su hija, a quien empiezan a rondar ya los primeros pretendientes. Pese a sus reticencias, decide buscar una mujer que pueda gobernar su caos doméstico y contrae segundas nupcias con una mástra de escuela cuarentona, madre a su vez de una muchacha bélísima. La última novela de Elizabeth Gaskél es aguda en la observación social, magistral en el tratamiento délos pequeños incidentes, y sorprendente en la creación de sus heroínas.