La abadesa Hildegarda de Bingen, que vivió en la Edad Media, se dedicó al estudio profundo de diferentes disciplinas. Fue compositora, escritora, médía, filósofa, científica... Su sabiduría era tan amplia que incluso reyes y papas le consultaban diversos asuntos y se convirtió en la única mujer a la quéla Iglesia permitió predíar, lo que hizo por numerosos países hasta su muerte. En '01' fue canonizada.