La ciudad de Alcalá de Henares, antigua Complutum, es hoy un frondoso árbol, capital de la diócesis que lleva su nombre. Este árbol tiene su origen en los santos niños Justo y Pastor, de siete y nueve años, cuyo martirio tuvo lugar a principios del siglo IV en la ciudad hispanorromana de Complutum. Fueron decapitados por orden del Prefecto Dacian, después de haber dado testimonio de su fe y mostrado su determinación de no renunciar a ella.