Judas Priest, considerados los padrinos de la nueva ola del heavy metal británico, actuó en el Centro de Convenciones de Houston, Texas, el 8 de junio de 1.983, en un espectáculo que fue grabado para su transmisión en vivo por FM y sincronizado en todo Estados Unidos. La banda ofreció un espectáculo impresionante que todavía hoy se considera el mejor de la gira.