Oculto en los rincones más secretos del Hotel Lutetia, un hombre ve a Europa sumirse en la Segunda Guerra Mundial. Édouard Kiefer, un antiguo policía del servicio de inteligencia francés, es el detective encargado de la seguridad del hotel. Discreto e inalcanzable, nadie sabe qué piensa. En un París vencido, ocupado, humillado, durante las horas más sombrías del colaboracionismo, una pregunta le atormenta: ¿hasta dónde puede llegar una persona sin traicionar su conciencia? Entre sus paredes desfilan exiliados, escritores y artistas, además de oficiales nazis y traficantes del mercado negro, para finalmente dejar paso a la miríada de deportados que regresan de los campos de concentración.