Musicalmente, este disco añade a la paleta de colores que exhibía en su anterior 'Kortedala' tonos más sombríos. Hay cuerdas, pero no secciones de cuerda. Hay piano, un saxo y algunas notas de flauta, pero siempre con el espítitu más ligero, más humilde. Canciones que crecen hasta conformar una historia que necesitaba ser contada.