Judgados por pequeños hurtos, Honoré, Adrien, Miguel y Jean han sido condenados a una estancia de larga duración en una colonia agrícola penitenciaria. A pesar de que este penal sea frecuentado exclusivamente por menores de edad, hace ya mucho que estos muchachos perdieron toda su inocencia. Las humillaciones, la sumisión, la represión y abusos de todo tipo son el pan nuestro de cada día... Pero ante la injusticia y la violencia, surge también la amistad y la solidaridad. Así es la vida en una prisión para niños.