
'Sólo sé que estoy agradecido y feliz de haber dedicado tiempo a la música, y de haber compartido esta idea con mis amigos músicos, hay que creerlo, no es absolutamente poca cosa. Un tiempo dedicado a decir y establecer matices y colores musicales, espero que con conciencia y sin ego. Las ideas que motivan y empujan, para llevar a cabo proyectos de este tipo, son diferentes, pero ante todo es la sensación de estar fuera de lugar, y eso es maravilloso. Es maravilloso sentirse fuera de lugar dentro de una sociedad a menudo distraída y confusa, donde la mediocridad es a menudo la reina, junto con la nada de un sistema de gestión, a veces inadecuado, crudo y antitético a la propia cultura que alimenta obstinadamente el vacío y el sesgo, carente de gracia y sentido. La idea impulsora sigue siendo siempre la misma e indisolublemente ligada al cariño y a la gran admiración de los músicos del pasado, por su humanidad y sus cautivadoras perspectivas y por sus magníficos modelos estilísticos. Auténticos gigantes de la gran tradición musical y jazzística del siglo pasado. Nunca puede existir una 'modernidad' verdadera y consciente en el arte sin el conocimiento de la tradición. Pero durante el largo y agotador, pero sobre todo fascinante viaje y también gracias a las muchas situaciones que se han creado a lo largo del tiempo, entre encuentros, colaboraciones y puestas en común, como siempre sucede, las ideas se consolidan y se materializan como en este caso. Una idea que se convierte en una necesidad, una consecuencia de la incesante investigación y de la experiencia adquirida en el campo, gracias a la actividad de los numerosos conciertos celebrados en Italia, Europa, el norte de África, Asia y los Estados Unidos de América. Para las necesidades técnico-estilísticas, el Quinteto cuenta con un plantel instrumental que refleja plenamente las formaciones históricas de la culta y compuesta tradición del Jazz de los años cincuenta y sesenta, el Hard-bop y el Cool Jazz, como decía más arriba, perspectivas estilísticas seductoras y revolucionarias, que florecieron a finales de los años cuarenta y se desarrollaron en su forma más apogeo en los años cincuenta, fruto de la incansable investigación y del profundo conocimiento y creatividad de los grandes músicos de Jazz de ese período. Este álbum contiene y espero que percibáis esa maravillosa y obstinada idea, con tres composiciones clásicas del jazz y otras composiciones originales, pero íntimamente caracterizadas por estos modelos estilísticos. - Venanzio Venditti.