Preisner comenta: 'Hace unos años, junto a Lisa Gerrard, visitamos la sinagoga en un pequeño pueblo cerca de Cracovia, Bobowa. Al entrar a la sinagoga, Lisa empezó a cantar. Parecía que el lugar tenía una acústica escalofriante. Le dije 'Intentemos grabar algo aquí'. La regla era simple: yo preparaba temas y Lisa improvisaba, este es el resultado.