
Hay discos llamados a ser referencia, el reflejo de un momento, una instantánea sobre los sonidos y las realidades que mueven el mundo. Y no nos equivocaremos mucho si afirmamos que 'JÁJÁ ÉQÚÍSDÉ (Distopía Aburrida)', el tercer pack de canciones de PUTOCHINOMARICÓN, está llamado a convertirse en uno de los discos de referencia del hyperpop y el futurepop. Y precisamente lo es por asumir sus imperativos y estirarlos, retorcerlos, difuminar sus límites y mezclarlos con miles de nuevos estilos e influencias. En ese momento, y gracias a artistas como Chenta Tsai, un sonido o movimiento musical pasa a convertirse en un estilo, un ingrediente que se puede añadir a cualquier coctelera. Así ocurre cuando hablamos de JOY DIVISION y el post-punk, o de MASSIVE ATTACK y el trip-hop, por poner algunos ejemplos. Y 'JÁJÁ ÉQÚÍSDÉ (Distopía Aburrida)' lo consigue de la mano de una colección inmensa y sorprendente de colaboradores nacionales e internacionales, que han hecho que el mapa sonoro de este disco sea inabarcable. Pero si encima estamos hablando de un personaje como Chenta, la cosa va más allá. Una personalidad con múltiples vertientes, versatilidad, energía y espíritu revolucionario. Y si 'Corazón De Cerdo Con Ginseng Al Vapor' exploraba el concepto de la doble conciencia y la deconstrucción identitaria, 'JÁJÁ ÉQÚÍSDÉ' es el alejamiento definitivo de la concepción de identidad como una definición, la creación de un lugar ficticio proyectado por lx autorx como resultado del fracaso de buscar un lugar de pertenencia, de no sentirse 'ni de aquí ni de allá' tras su estancia en Taipéi, que nace del deseo de construir un espacio donde sentirse plenamente y desfragmentadamente ellx. Un espacio que acaba convirtiéndose en el que reclama toda una generación, incomprendida por un mundo que sigue siendo conservador en su forma de concebirse y definirse. Un propósito complejo que demuestra la mentalidad inquieta y desafiante de Chenta y que acaba deviniendo en un juego de espejos complejo, único, revolucionario.