Estrenado en la Bienal de Flamenco de Sevilla 2022, en coproducción con el Centro Conde Duque de Madrid, Yeli Yeli comenzó su itinerario no como un gesto inaugural, sino como la continuación de un viaje incesante, el de las músicas errantes y las palabras desgarradas. Antes de su irrupción en las plataformas digitales, el espectáculo ya había dejado su impronta en escenarios de relevancia como el Monkey Week, el Teatro Lope de Vega de Sevilla, Le Guess Who en Utrecht y el Festival Flamenco de Londres en el Sadler's Wells Theater. Espacios que, por un momento, se convirtieron en madrigueras del tiempo, lugares de tránsito donde el cante no solo nombra la herida, sino que la expone como acto de presencia y resistencia. Este disco no documenta una experiencia, la propaga. Cada tema se presenta como una cápsula de tiempo, donde la electrónica y las texturas contemporáneas no son añadidos, sino modos de vibración, capas que se superponen a la memoria. El proyecto desmantela las fronteras del flamenco tal comolo dicta el mercado cultural, y propone un espacio de disidencia sonora, un lugar donde la identidad se descompone para volverse polifónica y nómada. En ese gesto, Álvaro Romero se presenta como un mediador de fantasmas, un vozarrón que desafía la purezade los géneros y articula un canto de mestizaje, donde el lamento andalusí encuentra su eco en los destellos de una caja de ritmos