Swami John Reis y Rick Froberg llevan haciendo ruido juntos desde el instituto. En 1986 era el post-hardcore de Pitchfork. In 1991 los complejos arreglos de Drive Like Jehu. En 1999 el limpio y certero swagger de Hot Snakes. Reis y Froberg son responsables de mucho del rock and roll más turbulento de su, o cualquier, generación. Hot Snakes pulieron las aristas del sonido Jehu y emergieron con 3 álbums de estudio de pura velocidad, agresión y piss-punk: Automatic Midnight (2000), Suicide Invoice (2002) y Audit in Progress (2004). La banda cesó su actividad en 2005, y no volvieron a reunirse hasta una gira en 2011 que sentaría las bases de lo que estaba por venir. Ahora, tras una pausa de 14 años, Hot Snakes vuelven con su nuevo álbum, Jericho Sirens, vía Sub Pop. En sus intraducibles palabras: 'Fresh, warm piss, bottled and sold as lube'. A lo largo de Jericho Sirens, Froberg lidia con la frustración y la torrencial apatía que parece ser una constante en nuestras vidas, mientras nos recuerda que no tenemos ni puta idea de nada. En lo musical, el álbum incorpora los ramalazos más extremos del sonido Hot Snakes (la hipervelocidad de los 78 segundos de 'Why Don?t It Sink In?', el Asian Blues maniaco de 'Having Another?'), mientras permanecen fieles a influencias tales como los Wipers, Dead Moon, Michael Jackson y Suicide en temas como 'Six Wave Hold-Down', y reverencian a otros como Status Quo y AC/DC en los coros de canciones como 'Jericho Sirens' o 'Psychoactive'.