Johnny Hazard sigue dando tumbos de escenario en escenario y de aventura en aventura. Del mundo del deporte (y la cocina) al de los espías, gánsteres y agentesencubiertos, niñas redichas, mujeres fatales con nombre de lentejuela, historias de amor que terminan y otras nuevas que comienzan. Johnny pilota sus avionesy se posa o se estrella allá donde lo espera la magiade la casualidad. El azar de sus historias no tienefronteras