Las seis suites compiten con la música de teclado de Handel y Purcell por su variedad e inventiva. Jones no sigue el orden tradicional de las suites de baile: el primer conjunto incluye dos toccatas, el segundo dos gigas, el quinto dos zarabandas, con un corrente colocado al final del grupo, mientras que el sexto presenta no menos de tres minuetos, el último de los cuales cierra la serie. Las suites también son ricas en armonía, con algunas invenciones audaces y mucho ritmo vigoroso que puede ser bastante desafiante desde el punto de vista técnico. Como comenta Francesco Fornasaro en el ensayo de su folleto sobre la vida y obra de Jones: 'Esta es música para clavecín del más alto nivel: hermosa, conmovedora e intelectualmente satisfactoria'.