Un fin de semana de juerga en una cabaña remota es justamentélo que Mackenzie necesita. Quiere divertirse a tope con sus amigos, lejos délos padres y las obligaciones. Pero tras una nochéloca dos de élos mueren... asesinados.Sin signos de quéla puerta haya sido forzada y ningún rastro de forcejeo, las sospechas recaen sobre el grupo de amigos.Entre élos solo hay un asesino. Pero ninguno es inocente.