España, años sesenta. A los veintiséis años, Sonsoles sale por primera vez de su pueblo natal: tiene la oportunidad de servir en casa de los Vargas, cuyo negocio en las salinas domina la ciudad de Fontanada, en la costa mediterránea. Se trata de una familia poderosa y estricta, manejada con mano dura por la matriarca, que esconde más de un secreto. Cuando ese verano empiecen a aparecer los cadáveres de algunos hombres jóvenes, Sonsoles tendrá que plantearse hasta dónde llega su lealtad mientras experimenta por primera vez el amor.