Barcelona, octubre de 2019. El brazo seccionado de una mujer aparece en un contenedor de basura a punto de ser quemado antes de que se inicie una carga policial durante las movilizaciones en respuesta a la sentencia del Procés catalán. El grupo de Homicidios de los Mossos d'Esquadra de la Ciudad Condal deberá investigar el crimen contrarreloj, presionado por el hermano de la víctima, un reputado político vinculado al soberanismo catalán. Por si fuera poco, los medios de comunicación, con la Policía Autonómica en su punto de mira, están ansiosos de sacar a la luz lo sucedido, amenazando la frágil situación del país en vísperas de las elecciones generales.