Orson Welles dirige y protagoniza este clásico del cine negro, en el que da vida a un hombre corriente que trabaja en un yate a las órdenes de un hombre inválido, casado con una mujer fatal (Rita Hayworth). Entre los tres surgirá una maraña de intrigas y asesinatos. Rodeada de polémica desde el momento de su estreno en 1948, años después La Dama De Shanghai se considera un clásico de Welles, y la célebre escena de los espejos, como una de las más deslumbrantes de la historia del cine.