Sin inteligencia no hay humor así como tampoco hay poesía. Y paramuestra Aarón Gómez. El actor y humorista canario deja a un lado elhumor y se desnuda en estas páginas para deleitarnos con una prosapoética muy cuidada que invita a la reflexión, a no dejar depreguntarse, a seguir jugando, a seguir soñando. La digestión del mundoes una crítica social, un libro-protesta, una particular autobiografíapoética, su manera de comerse el mundo y digerirlo. Con él te invitamosa dudar de todo, a no dar nada por sentado, a ponerte de pie, a seguirjugando, a disfrutar del ahora, porque, claro, quién va a reírse cuandolos medios nos ponen lentillas de desahucios, suicidios, problemas acorto, medio y largo plazo y nos impiden pestañear, porque pestañearsignifica no estar comprometido.