Una apasionante historia de amor, un tenso melodrama psicológico, un inspirado cuento sobre una transformación física y espiritual. La extraña pasajera tiene esos tres componentes, al igual que la gran carrera artística de Bette Davis, ya que su asombrosa actuación supuso su sexta nominación al Oscar a la mejor actriz. Davis interpreta magistralmente a Charlotte Vale, una solterona amargada y controlada por su dominante e insensible madre (igualmente nominada al Oscar, Gladis Cooper) a la que intenta persuadir para que descubra el amor, la angustia y la eventual alegría. La música de Max Steiner, que obtuvo el Oscar, acompaña mágicamente a las asombrosas escenas de romance en Río y a momentos cargados de erotismo como la improvisación de Paul Henreid que se convertiría en una escena única de modo indiscutible cuando encendiendo dos cigarrillos y dando uno a Better Davis sus miradas lo dicen todo. ¡La extraña pasajera es lo un melodrama imprescindible de su tiempo, de ahora y de siempre!.