La forma y lo inteligible es mucho más que una colección de ensayos: es el retrato intelectual de uno de los pensadores más originales del siglo XX en el campo de la historia del arte. Robert Klein despliega una mirada histórica y teórica sobre el arte occidental, con especial atención al Renacimiento, pero siempre en diálogo con las problemáticas del arte moderno y contemporáneo. A medio camino entre el rigor académico y la intuición ensayística, Klein reflexiona sobre cuestiones como la perspectiva, la naturaleza del símbolo, la pérdida de referentes o la imposibilidad de una iconografía ''pura''. Su método, cercano a la fenomenología de Husserl, se basa en una analítica hermenéutica que concilia historia e interpretación, forma y sentido, descripción y crítica.