Es imprescindible que las personas mayores participen activamente en la vida social de su pueblo o su ciudad. Su mayor capital, su experiencia, les pertenece a ellos pero pertenece también al conjunto de la sociedad. Experiencia, sabiduría, sentido común... son cosas demasiado importantes como para guardarlas en el cajón de los recuerdos. Si usted puede libremente hacerlo, la sociedad no puede permitirse ese despilfarro. Si el oficio o la carrera profesional terminan al jubilarse, el oficio y la carrera de vivir no admiten jubilación voluntaria. Aquí se ofrecen pistas y direcciones para apuntarse a ejercer activamente, según las ganas y la experiencia, de acuerdo con el tiempo disponible y la forma física.