La guerra de los mundos es considerada un clásico de la ciencia ficción moderna. Forma parte de la colección Libros prohibidos, donde se recogen obras que fueron censuradas a lo largo de la historia. De naturaleza pionera, su detallada y realista descripción de una invasión extraterrestre introduce de forma encubierta una crítica al papel del extendido imperialismo británico de finales del siglo XIX, así como a la creencia arraigada sobre la supremacía del ser humano y a los límites éticos de la tecnología. Lo que comienza con un evento que no consigue despertar la atención de los pobladores de los entornos de Londres —la caída de una estrella fugaz que fue vista en la mañana, dejando una estela verdosa— va dando paso a un relato apocalíptico donde unos seres del todo extraños en su fisiología, modos de hacer y maquinaria empleada se van apoderando del territorio sembrando caos, destrucción y muerte entre millones de personas. La incertidumbre, desinformación y los mitos que rodean a los invasores terminan de componer un cuadro en el que el hombre llega a replantearse su condición, imaginando un futuro de dominación.