Con treinta años y embarazada de su primera hija, Pauline nunca se ha sacado un carnet de identidad. Cuando al fin lo hace, descubre tras su nombre de pila los de tres desconocidos: Jeanne, Jérôme e Ysé. ¿Por qué le dieron esos nombres al nacer? En su familia nunca se habla del pasado, y además está prohibido preguntar. Pero al dar a luz, un terrible suceso la deja a la deriva y ese espacio en blanco en el que siempre tuvo la sensación de haber crecido se agranda hasta engullirla por completo. Para sobrevivir a la devastación, Pauline no encuentra otra opción que iniciar una obsesiva investigación encaminada aseguir el rastro de esos tres fantasmas tras los cuales tal vez pueda hallar la salvación, o al menos el material necesario para construir su identidad.