Abordar el encuentro con el Otro no es tarea fácil. El Otro no se brinda de buena gana a la mirada de unomismo. El ''judío'', el ''gitano'', el ''negro'' y el ''musulmán'' son las cuatro figuras de la alteridadobjeto de este libro. Seguir su presencia en las artes figurativas occidentales desde los albores de la Edad Moderna hasta la Revolución francesa significa poner al desnudo un proceso complejo, en el cual se entretejen descubrimiento, construcción e invención. Lacolisión entre el canon visual occidental que acaba de cristalizar en el Renacimiento y la aparición de laimagen del Otro supone reconsiderar la propia identidad frente a este Otro. Tiziano, Durero, Carpaccio, Caravaggio, Rubens, por no citar sino algunos de los más contundentes ejemplos, se enfrentaron con ''el extranjero'' y dieron diversas soluciones.