Hoy día se hace especialmente necesario asumir con responsabilidad la oportunidad educativa de la interioridad en la formación de las nuevas generaciones. Tocainsistir en el aprender a ser y el aprender a convivir, toca cultivar la competencia de autonomía e iniciativa personal, la conciencia y sus expresiones, de la que brota la responsabilidad social, y la competencia cívica y ciudadana, y toca cuidar en mayor medidala inteligencia existencial o espiritual, la emocional y la intrapersonal. Todo ello vinculado precisamente a la educación de la interioridad. Y, desde ahí, vinculado a la conformación de la identidad personal yel desarrollo pleno de la personalidad de cada uno denuestros alumnos. Las aportaciones de este libro sinduda contribuirán a hacernos avanzar a todos por loscaminos de la educación de la interioridad en los centros escolares, a mejorar los proyectos en los que ya estamos embarcados y a diseñar nuevos proyectos enaquellos lugares a los que todavía no ha llegado esteparadigma.