Un cuento rimado basado en la pedagogía Waldorf para trabajar la lectoescritura desde el juego. La hora del cuento es un momento mágico para disfrutar en familia y puede ser de gran ayuda para el desarrollo cognitivo y emocional de los más pequeños. Según los expertos, los cuentos mejoran, entre otros aspectos, la capacidad de generar imágenes mentales, los niveles de concentración y la capacidad de escucha, y tanto el lenguaje como el movimiento son claves para fomentar estos beneficios. Tamara Chubarovsky, experta en lenguaje, desarrollo infantil y especialista en pedagogía Waldorf, nos trae un cuento para ver, oír y sentir las estaciones, introducir en la lectoescritura y trabajar el habla, los sonidos y el desarrollo sensomotriz.