La memoria y el arco es una suerte de revisión identitaria. «La memoria» explora la persecución de la tierra natal y del árbol genealógico incompleto, que sólo se recompone a través de la ficción poética. En «El arco», los poemas están en movimiento: siguen la trayectoria del crecimiento de un sujeto-mujer fragmentado, a través de la geografía que la ha ido acogiendo y de referentes diversos, vitales y literarios.