La muerte feliz de William Carlos Williams es una novela sobre la enigmática Raquel Helena Hoheb, tal vez una de las pintoras más importantes del siglo XIX latinoamericano y madre del poeta William Carlos Williams, que la definió como una mujer de imaginación irreprimible. Su vida ejemplifica muy bien la rica historia de las migraciones caribeñas: de Mayagüez, Puerto Rico, al París de la Exposición Universal, y de ahí a Rutherford, New Jersey, donde vivió durante más de medio siglo el conflicto entre el papel de mujer de familia y su vocación artística.